México D.F., a 13 de febrero de 2015

DENISE MAERKER, CONDUCTORA: Regresamos, estamos aquí atando cabos y nos vamos con Alexandro Argudín, director del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Como ayer lo informamos en algún momento del programa había pánico prácticamente y bueno, pánico y molestia, vamos a llamarlo así, porque una falla en el radar del aeropuerto afectó a 51 vuelos. Esto fue a la 1:15 de la tarde de ayer, en el centro de control México del Aeropuerto Internacional y a las 2:36 se corrigió el problema.

Alexandro Argudín, gracias por tomarnos la llamada, buenas tardes.

ALEXANDRO ARGUDÍN: A sus órdenes, buenas tardes, gusto en saludarlos.

DENISE MAERKER: Digamos, los radares así en los aeropuertos importantes del mundo ¿fallan?

ALEXANDRO ARGUDÍN: Sí, los sistemas informáticos y los sistemas electrónicos son susceptibles de falla. La circunstancia del día de ayer,  fue una decisión donde se suspendió la operación del radar por órdenes de SENEAM, a efecto de garantizar la seguridad de las operaciones aéreas.

La degradación empezó a partir de 1:15 de la tarde, Es decir, a esa hora el sistema empezó a tener una degradación.

DENISE MAERKER: ¿Esto qué quiere decir?

ALEXANDRO ARGUDÍN: Se lo explicó ahora, una velocidad de procesamiento de la información que proviene de los aviones en despegue o que con intenciones de despegar a través del plan de vuelo y su vinculación con las imágenes de radar, empezaron a tener una velocidad de procesamiento inferior a la necesaria, es decir, el Aeropuerto de México tiene una operación por minuto, la velocidad de procesamiento fue inferior a  este requerimiento.

DENISE MAERKER: Superior.

ALEXANDRO ARGUDÍN: Fue inferior, la velocidad fue inferior y por lo tanto se decidió suspender la operación de despegues, resetear el sistema, encontrar la falla y volver a operar en condiciones de seguridad. Esas fueron las circunstancias el día de ayer.

DENISE MAERKER: Le pregunto nada más porque obviamente en las redes mucho se habló de este tema y creo que con justa razón. Me imagino que esto es como incluso la televisión y en los aviones y todo, uno tiene un sistema de repuesto, algo que puede entrar en caso.

ALEXANDRO ARGUDÍN: Un sistema redundante, efectivamente.

DENISE MAERKER: Supongo, ¿no?

ALEXANDRO ARGUDÍN: Ese sistema…

DENISE MAERKER: ¿Y qué pasó?

ALEXANDRO ARGUDÍN: Un sistema redundante que es un sistema de recuperación en caso de desastre inició su funcionamiento. El tiempo de reseteo del sistema tomó prácticamente 60 minutos, que fue el tiempo que detuvimos las operaciones.

DENISE MAERKER: Es decir.

ALEXANDRO ARGUDÍN: El aeropuerto, espérame, nada más para ser preciso, el aeropuerto no suspendió operaciones, se continuaron las operaciones del aeropuerto, hubieron aterrizajes durante estos 70 minutos y lo que se suspendió fueron las operaciones de despegue desde del Aeropuerto de la Ciudad México.

DENISE MAERKER: Está bien, pero nada más, para entenderlo nada más, cuando aquí se va la luz, entra una planta, según lo bueno que sea la planta entra inmediatamente y no se percibe o si la planta es más o menos pues se va tres segundos, cuatro segundos, entonces la pregunta es: ¿No hay un sistema redundante que entre de manera automática al grado de que no se entere uno?, esa es la pregunta. Los conozco en televisión. En televisión hay dos sistemas paralelos y cuando se va uno la gente ni siquiera se da cuenta de que acabamos de pasar de A a B.

ALEXANDRO ARGUDÍN: Los radares nunca dejaron de funcionar, lo que dejó de funcionar es la comunicación entre el sistema que administra los planes de vuelo de despegue con la información radar. Por eso es que continuaron las operaciones de aterrizaje, o sea, los radares nunca dejaron de funcionar, lo que se interrumpió fue la vinculación del sistema que administra los planes de vuelo de salida con la información radar y por eso se decidió suspender las operaciones.

DENISE MAERKER: A ver, la pregunta es, ¿esto puede pasar en cualquier aeropuerto u otros aeropuertos tienen sistemas mucho más sofisticados, que en caso de que empiecen a degradarse la velocidad etcétera, etcétera, entran otros sistemas para que de manera inmediata y sin 60 minutos ni mucho menos, sino de manera automática, inmediata se restablezca el funcionamiento normal?

ALEXANDRO ARGUDÍN: Perdón que sea reiterativo, la señal del radar nunca dejó de operar

DENISE MAERKER: No, yo lo sé, ya entendí, pero algo dejó de operar durante 60 minutos, lo que quiero preguntarle si en algún lugar del mundo existirían sistemas redundantes que hubieran podido evitar esos 60 minutos, eso es todo.

ALEXANDRO ARGUDÍN: No tengo yo esa información, no conozco esa información, lo que yo digo es, hoy día SENEAM tiene instalado un sistema de operación.

DENISE MAERKER: ¿SENEAM qué es?

ALEXANDRO ARGUDÍN: Es el prestador de servicios al control de tráfico aéreo del país, es un organismo descentralizado, que es el responsable de la operación del tráfico aéreo, de la administración del tráfico aéreo en el país y la información que yo tengo, como responsable del aeropuerto es: hubo una interrupción en la información entre el sistema que administra la información de plan de vuelo con la información radar y por eso se decidió suspender las operaciones.

DENISE MAERKER: ¿A partir de este incidente le quedan, digamos intenciones al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para averiguar si hay mejores formas de manejar este tipo de cosas, averiguar cómo se hace en otras partes?

ALEXANDRO ARGUDÍN: Sin duda, y esa es la instrucción del secretario Ruiz Esparza, implementar las mejores prácticas mundiales, primero que nada conocer cuál fue la causa, evitar que se vuelva a repetir y tercera instalar un sistema redundante para las que esto no vuelva a suceder.

DENISE MAERKER: Bueno, pues entonces será interesante conocer ese diagnóstico, digamos, no hubo peligro, no se puso nadie en peligro, sería interesante después del diagnóstico saber si las mejores prácticas internacionales pueden evitar este tipo de cosas para que el aeropuerto, un aeropuerto con esta sobrecarga, ustedes nos lo han contado mil veces, es un aeropuerto que funciona casi a marchas forzadas

ALEXANDRO ARGUDÍN: De las seis de la mañana las 11 de la noche.

DENISE MAERKER: Así es, entonces no es cualquier cosa 51 vuelos, si queremos en algún momento competir internacionalmente como un punto de que la gente llegue, vaya, de referencia de aviación, pues así no se puede, pero bueno, muchísimas gracias Alexandro Argudín, director del Aeropuerto Internacional la Ciudad de México.

En el fondo, ¿cuál sería el sueño de un país como México?, tener unos dos o tres aeropuertos y me imagino yo por ejemplo Cancún, Tijuana y la Ciudad de México, que fueran no solamente lugares a donde llega la gente para quedarse, sino como son esos puntos como Miami, Los Ángeles, Nueva York, en donde por ejemplo, europeos que no quieren pasar la aduana en Estados Unidos o que por equis razón nunca han tenido, no sé, cualquier cosa, que pudieran hacer, México-Cancún, Cancún-Buenos Aires, lo que sea, para hacer eso pues uno tiene que ser competitivo y la verdad es que yo no he escuchado, no lo sé, pero habría que revisarlo, ¿tú has escuchado que tenemos problemas con el radar durante una hora?

CONDUCTOR: No, no hay, no es que uno no suponga que puede fallar el sistema, claro, todos los sistemas fallan, el asunto es por qué se avientan una hora y cachito y afectan 51 vuelos, uno esperaría que sea algo automático.

DENISE MAERKER: Y digo no tengo ni idea. Ellos seguramente lo encontrarán, pero por ejemplo, si tú estás en un programa de televisión y te están pasando una nota – por ponerlo así- está corriendo al mismo tiempo de manera paralela en otros dos sistemas. Si la primera falla, la persona que está viendo la nota ni siquiera se enteraría, porque automáticamente es lo que se llama sistema redundante, pasa a otro y otro. Entonces, no bueno, si no todos estaríamos, pero bueno, en todo caso, así las cosas en lo del aeropuerto. Yo creo que más bien, quedémonos no con que hay, pues ya se echó a perder; quedémonos con que hay un diagnóstico qué hacer, para ver cómo se le hace para que el aeropuerto funcione mejor.