Francisco Santarini Tognoli

SEMBLANZA

Nació el 11 de septiembre de 1883 en Saint Arcangelo di Romagna, provincia de Forli, Italia, hijo de Luis Santarini y de Orsola Tognoli.

Estudió Mecánica Industrial y en 1909 fue empleado como jefe de talleres por la fábrica de motores Anzani en París, Francia. Santarini diseñó un motor especial para el avión Blériot XI del afamado piloto francés Louis Blériot, con el cual cruzó el canal de la Mancha, convirtiendo a Santarini en un codiciado mecánico de aviación.

Fue reclutado por Alfred Moisant en Nueva York como jefe de mantenimiento de los aviones, motores y hélices de la famosa fábrica y escuela Moisant Aviation School, situada en Minneola, Long Island.

Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, se levantó en armas contra el usurpador Victoriano Huerta y pidió tres aviones a la fábrica Moisant. En febrero de 1914 llegó el primero de los tres aeroplanos Morane/Moisant con Francisco Santarini comisionado para armarlos y ponerlos en condiciones de vuelo.

Durante la campaña, Santarini realizó diseños de motores y aviones novedosos y planeó modificaciones para mejorar el rendimiento de los aviones en servicio. El 15 de noviembre de 1915 nacieron los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas (TNCA) en la Ciudad de México, los cuales fueron dirigidos por Francisco Santarini bajo el mando del teniente coronel Alberto Salinas Carranza.

Bajo la dirección de Santarini, se construyeron aviones totalmente mexicanos; primero fue el ‘Parasol’ totalmente diseñado por él, el motor Aztatl (Garza Blanca); posteriormente, construyeron los motores Trébol y SS México y los aviones ‘Serie H’, también diseño de Santarini, y posteriormente diseñó el avión llamado ‘Microplano Veloz’.

El 18 de octubre de 1920, Santarini fue reincorporado a la Escuela Militar de Aviación por el general Gustavo Salinas Carmiña como profesor y consultor, contribuyendo a diversas labores en la Escuela y de los Talleres.

En 1931 fue miembro fundador de la Asociación Mexicana de Aeronáutica y en 1950 se le designó consejero técnico de la Fuerza Aérea Mexicana. El 27 de junio de 1950, Santarini fue objeto de un caluroso homenaje por parte de la Fuerza Aérea Mexicana y, bajo acuerdo presidencial, se le concedió la condecoración al Mérito Aeronáutico de 1.ª clase por su meritoria labor en la fundación de la aviación militar mexicana.

Francisco Santarini falleció el 17 de octubre de 1954 en San Rafael, estado de Veracruz, México.